El Economista
Anónimos y comunes
Casi un día justamente como el de hoy, lector querido, un personaje del que se sabe poco, protagonista de una historia de la que se sabe menos, caminaba casi a tientas por un paraje sombrío, buscando a su hermano mayor que se había ido. Algo lejos se distinguía una casa bajo los últimos rayos del moribundo sol. De pronto sonó la campana de una parroquia. El joven se descubrió respetuosamente dejando ver una cabeza rapada que tenía un poco de rombo, de cono y de triángulo. Y aplicó el oído en dir
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