Crónica
La pelota no puede tocar el suelo
En otros juegos la pelota puede descansar. En el futbol rueda por el pasto. En el básquet bota como si pensara. En el béisbol duerme un instante en el guante. En el tenis toca el piso porque el reglamento se lo permite. Pero en el voleibol el suelo es una desgracia. La pelota no puede tocar el suelo porque el suelo, en este deporte, es el final de una conversación.