Encontrar una tarjeta bancaria en la calle , una tienda o cualquier espacio público puede llevar a intentar localizar inmediatamente a su propietario. Sin embargo, acciones que parecen útiles, como publicar una fotografía en redes sociales, guardarla mientras aparece el dueño o entregarla a un desconocido, pueden generar riesgos tanto para el titular como para quien encontró el plástico.
Kaspersky advirtió que los datos visibles de una tarjeta constituyen información que no debe difundirse , ya que podrían ser utilizados para intentar realizar compras fraudulentas, especialmente si quedan expuestos el número, la fecha de vencimiento o el código de seguridad
No publiques fotografías de la tarjeta
Uno de los principales errores es compartir una imagen de la tarjeta en grupos vecinales , chats o redes sociales para tratar de encontrar a su propietario.