Una nueva tormenta tropical con potencial de convertirse en huracán mañana amenaza el Pacífico mexicano y ya obligó a activar vigilancia sobre parte de la costa del suroeste del país. Rachel mantiene vientos de 65 kilómetros por hora frente a Guerrero, mientras su campo de circulación se amplía y acerca condiciones de tormenta tropical al litoral.
A las nueve de la noche del domingo, el centro de esta tormenta se ubicó a 445 kilómetros al sur de Acapulco y a 830 al sureste de Manzanillo, Colima. El fenómeno avanzaba hacia el oeste a 11 kilómetros por hora, con ráfagas superiores a sus velocidades sostenidas y una presión mínima de mil tres milibares.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) prevé un fortalecimiento constante durante los próximos días. Rachel podría alcanzar categoría de huracán el martes, mientras acelera su desplazamiento hacia el oeste-noroeste bajo la influencia de una zona de alta presión.