El ecoturismo en Costa Rica dejó de ser sólo una forma de viajar para convertirse en una estrategia de desarrollo. El país protege más de una cuarta parte de su territorio y concentra cerca de 6% de la biodiversidad del planeta , una riqueza que ha colocado a la naturaleza en el centro de su modelo turístico.
En entrevista con El Economista , Óscar Saborío, director de Mercadeo del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), explica que el país comenzó a estructurar esta visión desde 1997 , cuando decidió apostar por un modelo sostenible capaz de utilizar al turismo como herramienta de progreso social y bienestar para las comunidades.
Vamos a invitar a los visitantes a que conozcan este precioso país, pero que además genere bienestar para esas comunidades. La estrategia busca observar no sólo cuántos turistas llegan, sino cómo la actividad incide en los territorios y en quienes prestan servicios turísticos".
Una naturaleza que genera valor