El Economista
Nacidos demasiado pronto
En 1642 un bebé de tres libras nació en Woolsthorpe y casi muere a las pocas horas. Décadas después Isaac Newton formuló las leyes del movimiento. En 1874 otro niño llegó dos meses antes de tiempo a un palacio de Oxfordshire; se llamaba Winston Churchill. En 1885 nació Anna Pavlova, tan pequeña y delicada que su estatura se convirtió, con el tiempo, en una de sus mayores virtudes como bailarina. La leyenda también incluye a Albert Einstein, de quien se dice que nació unos dos meses antes de térm



