Al encuestar y entrevistar a 511 hombres privados de su libertad por cometer abuso sexual infantil y violaciones a niñas, niños y adolescentes, especialistas del Instituto Nacional de Psiquiatría "Ramón de la Fuente Muñiz" concluyeron que los agresores no padecen trastornos mental o parafílico que justifique su actuar criminal.
El doctor Nicolás Ivan Martínez López indicó que no hay tratamiento médico para agresores sexuales ni presentan trastornos que puedan tratarse desde la psiquiatría: “Y eso recarga en la sociedad un peso mayúsculo: no estamos frente a un trastorno que pudiéramos tratar, ni frente a una conducta que pudiera modificarse a través de psicoterapia o psicofármacos”.