La patrona de Brasil , Nuestra Señora de Aparecida , se ha convertido en un tema electoral sorpresivo a pocos días de la votación del 4 de octubre.
Un comentario sobre Jesús del candidato presidencial y senador Flávio Bolsonaro se volvió viral la semana pasada y desató temores entre muchos católicos de que pudiera pretender retirar a la patrona, una figura muy querida entre los brasileños.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro y principal rival del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva niega la afirmación y ha calificado las acusaciones como una “gran mentira” y “la mayor noticia falsa de la campaña”.
La disputa por Nuestra Señora de Aparecida ha llevado la religión al centro de la campaña en el país más grande de América Latina , donde un 56.7 por cientode la población es católica y el 26.9 por ciento evangélica, según un censo de 2022 del organismo nacional de estadísticas.