La presión por el alto costo de la turbosina para las aerolíneas continúa presionando las finanzas de las empresas. Aunque las tensiones entre Irán e Israel han bajado, el cierre del estrecho de Ormuz ha ocasionado que, en el último año, el precio promedio del combustible para aviones haya aumentado 116.5 por ciento.
Los datos de Platts, un índice de precios de combustible para aviones de S&P, muestra que el barril de este energético utilizado para el funcionamiento de aeronaves promedia un costo, al cierre de la semana pasada, en 194.90 dólares .
El precio al alza del combustible no ha dejado de fluctuar, con ligeras bajas, desde el inicio de la guerra en Oriente Medio .
En América Latina, el costo promedio del barril de turbosina incluso es superior al de la media global, con 196 dólares. Esta situación continúa apretando los márgenes de las aerolíneas que, pese a que han impulsado técnicas de compensación a través del aumento de tarifas, continúan perdiendo recursos.