Aún no nos enfrentamos a un resurgimiento del riesgo inflacionario global como el que experimentamos en el 2022, simplemente porque hoy el crecimiento económico está más débil que al momento de salir de la crisis de la Covid-19, advirtió el estratega global de mercados en el fondo de inversión Natixis IM, Mabrouk Chetouane.
Por ello es que los bancos centrales de economías avanzadas y emergentes serán cautelosos para responder al nuevo contexto y no se espera un escenario restrictivo generalizado en la política monetaria, comentó.
Entrevistado por El Economista, dijo que “estamos entrando progresivamente en un nuevo régimen caracterizado por el fin de la ‘gran moderación’, en el que las principales variables macroeconómicas como la inflación, deuda pública y creciente necesidad de financiamiento por parte del sector privado se sitúan en niveles más elevados”.