Ya sabemos que aquí suele haber ‘cocas’ en la mesa durante la comida, pero empiezo a escuchar casi con la misma frecuencia acerca de inyecciones para adelgazar. Ahora prepárense, porque ya llegaron las pastillas.
Mexicanas y mexicanos están contribuyendo en gran medida a la fortuna del fabricante de un producto que puede ayudar a reducir la obesidad.
Ese producto es inyectable, se llama Mounjaro y compite en la cancha del Ozempic, ahí por el ombligo.
El fabricante del primero es Eli Lilly, sus ventas crecen a un ritmo anual del 20 por ciento y la empresa ya entró al club de las que valen más de un billón de dólares (one trillion).
Claro, todo se lo debe a su manager y en cierta medida… a los habitantes de México.