Hay historias que escandalizan y otras que obligan a hacer preguntas incómodas. Lo ocurrido en el DIF Oaxaca pertenece a las dos categorías.
Les cuento, a principios de 2026, dos niñas haitianas de apenas seis años murieron dentro de Casa Pato, un centro bajo responsabilidad del DIF estatal. Sus cuerpos fueron encontrados en una fosa séptica después de que fueran reportadas como desaparecidas. Repito. Dos niñas. Seis años. Bajo el resguardo de una institución que debía protegerlas.
Hay detenidos y existe una investigación en curso. Pero el problema no termina ahí. La tragedia abrió una puerta, la caja de Pandora que ya nadie debería poder cerrar: comenzaron a aparecer denuncias de extrabajadores, testimonios de posibles víctimas y señalamientos sobre presuntos malos tratos, violencia y explotación laboral dentro de distintos centros del DIF. Así como lo están leyendo. De hecho, algunas de esas denuncias no son nuevas: ya habían sido presentadas antes de la trágica muerte de las niñas.