Fiscales estadunidenses reabrieron el lunes una investigación por una presunta violación grupal en la prestigiosa Universidad de Cornell tras denuncias de que la casa de estudios no sancionó adecuadamente a los acusados.
La presunta víctima afirmó en una demanda civil presentada este mes que en 2024 fue drogada con ketamina, agredida y violada por siete miembros de la fraternidad Chi Phi, un club social para estudiantes varones de la universidad.
Cornell expulsó a los estudiantes implicados y cerró la fraternidad, pero los detalles del caso han provocado indignación y han reavivado el debate sobre las agresiones sexuales en los campus estadunidenses.
Matthew Van Houten, fiscal del distrito del condado de Tompkins, en Nueva York, dijo que planea presentar cargos penales contra los siete hombres acusados.