Si todos los días desayunas huevo porque es fácil y práctico, cambia el típico huevo revuelto y el omellete de jamón y queso por una versión dulce con manzana . Una opción perfecta para el antojo dulce sin sacrificar tu dosis de proteína matutina.
Aunque el huevo ha estado presente en los desayunos mexicanos prácticamente toda la vida, en los últimos años ha ganado popularidad por ser una excelente fuente de proteína, lo cual no solo repercute en nuestra masa muscular, también ayuda a la pérdida de peso.
Desayunar huevo ayuda a mantenernos más saciados que solo comer un pan dulce o cereal con leche, lo que evita que lleguemos con mucha hambre a la siguiente comida. De paso, nos aporta otros nutrientes clave, como grasas, colina, vitamina B12, vitamina D, selenio y vitamina A.